Empezó a correr. No había tiempo. Ella estaba en peligro. Y Arkady la estaba siguiendo por el edificio, para asesinarla. Arkady Tessetact era un hombre gigantesco, con unos músculos tremendos embutido en un abrigo negro y polvoriento, con una máscara de metal que le cubría el rostro deforme. Aparte de eso, había que admitir que era silencioso. E inteligente: había conseguido acercarse a ella sin disparar las alarmas del edificio.
En este blog encontrareis un poco de todo, estamos dando pequeños pasitos hacia el mundo otaku, así que vereis opiniones de anime, fanfics etc... junto a antiguas o no tan antiguas historias nuestras.