La noche se cernía sobre Teirm, la gente iba a sus casas y, los marineros que desembarcaban de un arduo viaje, abrazaban en el muelle a sus mujeres e hijos, o bien, se iban a celebrar su regreso a casa con sus colegas en “El dragón borracho”.
Esa noche, la taberna estaba muy animada, al tabernero ya le habían preguntado el por qué del nombre de la taberna, y el ya había contado que un enano procedente de Farthen Dhûr le relato la historia de una dragona que después de haberse bebido mas de tres barriles de hidromiel se había caído de espaldas tras intentar hacer una reverencia. Claro está, todos conocían el nombre de la dragona y su jinete, pues fueron ellos quienes habían acabado con la tiranía de Galbatorix para luego… Desaparecer.
La puerta se abrio y un muchacho esbelto, moreno y con el pelo corto que con una mirada que delataba terror se dirigió a la mesa del fondo, donde estaban los únicos marineros que no armaban alboroto. Los marineros estaban hablando en voz baja, pero cuando vieron al joven, guardaron silencio. El capitán se levanto y se acerco al mozuelo, le puso las manos en el hombro.
-- Ohen, tu padre tuvo un accidente. —Murmuro el capitán---Rod y Depp se lo han llevado a casa de la sanadora.
--- ¿Entonces esta vivo?---Inquirió Ohen mas tranquilo—
Ohen, tu padre, --El capitán hizo una pausa, que parecía eterna—ha perdido una pierna.
Ohen asintió, salio de la taberna, y bajo la luz de las estrellas… echo a correr.
Promete bastante. Me encanta este tipo de historias. Avísame si la continuas (Y continúalas, porque cuando me entra el mono de una buena historia, no respondo de mis actos)
ResponderEliminarEntonces la continuare, siempre que alguien este dispuesto a leerla , Claro. Gracias! :3
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