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Capítulo III: El Jinete de Dragón

Merch despertó a Ohen con una pequeña sacudida.- pequeño es hora ya -Ohen abrió los ojos y se quedó mirando la curandera aún atontado- Venga Ohen, levanta, ya han llegado- A estas palabras, Ohen de un salto se puso en pie, y empezó a buscar su ropa. Ese era un día muy especial, era el día en que Ohen podría cumplir uno de sus sueños, ver a un autentico jinete de dragón.

Ohen...-llamo Rubán.-Quiero que pase lo que pase toques ese huevo, tanto tú como los demás merecéis una oportunidad...- le dio un abrazo a su hijo.-pero sobretodo tú.-A esto Ohen ti. -Eso si me deja tu tripulación, claro.- Ohen, aunque estaba feliz por ver un dragón, lamentaba no poder tener esa mínima oportunidad
Media hora después, Ohen corría hacia la plaza por las ruidosas calles de Teirm. Cuando llego, tuvo que escurrir se entre el gentío para poder ver algo. Cuando lo consiguió... creyó que estaba soñando... Un enorme dragón rojo miraba al eufórico y aterrado gentío. De él bajaba un hombre,con unas orejas levemente puntiagudas y un largo pelo caoba. Cuando bajo, saco de las alforjas de Su dragón una enorme bolsa, cuando el jinete se acerco a la muchedumbre,alzó la mano para pedir silencio. -Queridos habitantes de Teirm- los sonrío a todos- traigo el huevo de dragón para daros la oportunidad de ser elegidos por el...- En ese momento, saco el huevo de la bolsa, era gigantesco, y de un color plateado. Parecí un gran huevo de plata. -Aquí todos los niños- señaló un lugar a su derecha -¡Veamos si en Teirm está el nuevo shur'tugal!

Los niños se pusieron en fila y uno a uno fueron tocando el huevo, aparte de la excitación que recorría la plaza en un intenso murmullo, había silencio. Hasta que de repente hubo un altercado... Era el turno de Ohen.
Cuando el jinete, miro hacia el, vio a un anciano de complexión robusta discutiendo con el muchacho, era el capitán de su padre.
-Ohen, no puedes tocar el huevo...-El capitán parecía nervioso.-¿Que diría tu padre si el huevo se rompiera en tus manos? ¿Si te eligiera a ti?-.
Todd, se zafó del capitán.-!Mi padre se alegraría por mi!- Alzo mucho la voz, estaba muy enfadado con aquel viejo cascarrabias por impedir su sueño.- ¡El sabe que es mi mayor deseo!
El jinete, dio un paso adelante y alzo la mano en dirección a Todd.-Deja que el muchacho pase, y pruebe suerte.-
Ohen aun con unas pequeñas lagrimas que le habían salido, se acerco al huevo y puso la palma de su mano con suavidad. Lo que sintió lo sorprendió, era como un pequeño latido. Espero un momento, se quedo mirando el huevo con la mano puesta en el y... no ocurrió nada...
El pobre zagal, se dio la vuelta y empezó a andar en dirección a la población, cuando una mano firme apoyada en su hombro lo detuvo, era la del jinete, que tenia una sonrisa misteriosa.
-¿Como te llamas chaval?- Ohen aun abatido, le respondió-Ohen, señor- El jinete soltó una breve carcajada - No me llames señor, pequeño, llámame Murtagh.- Hizo una pausa en la que se le ensancho la sonrisa aun mas.- y alegra esa cara... ¡Eres el nuevo Shur´tugal!....

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