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Capitúlo I: La Isla

Era una mañana de verano en el que me iba a la playa. En el coche hacia mucho calor y me acabe durmiendo. Cuando me desperté ya habíamos llegado a la playa. Lo primero que hice fue coger mi balsa y meterme directamente con ella en el agua,Pues había una  isla llena de arboles que desde que había oído 
hablar de ella me moría por ir....



Se decía que hubo un tiempo en el que estaba poblada, pero ahora solo lo habitan animales.
Tarde media hora en llegar, y eso que parecía que estaba cerca, cosas de la perspectiva.
Cuando llegue arrime la balsa a la orilla y me asegure de que la marea no se la llevara.
Ante mi se extendía un bosque al que no dude ni un segundo en entrar
sabia de orientación, así que no tenia nada que temer.

Al principio los rayos del sol penetraban en el bosque dándole un aire fantasioso
se podía escuchar el canto de los pájaros, de lejos vi un pequeño zorro, nada que temer, no me atacarían.
me interne mas en el bosque y poco a poco
las altas copas de los arboles impedían que llegara la luz de los y este se iba haciendo mas tenebroso por momentos. Ahora si me estaba poniendo nervioso, me di  la vuelta convencido de que la próxima vez llevaría una brújula.
Lo que vi me puso los pelos de punta.

Un oso olisqueaba el aire en busca de comida.Me quede petrificado,cuando el oso clavo sus negros ojos en mi, sentí la horrible necesidad de correr, correr y escapar de aquella bestia.
El oso dio un paso hacia mi y en ese momento me decidí, me di la vuelta y empecé a correr como un condenado.Eso pondría nervioso al oso porque en cuestión de segundos ya me estaba persiguiendo, me estaba alcanzando, me di la vuelta para ver como de cerca estaba cuando tropezó con una rama y me caí.
No me atreví a levantarme, me quede quieto con los ojos cerrados, temiendo el momento en el que el oso me ``crujiera´´ con sus garras...

No paso nada, me atreví a abrir un ojo izquierdo, y vi al oso alejándose de mi,no podía entender mi suerte, hasta que recordé que alguien me había dicho una vez que los osos no comían carne muerta, no podía creer que tuviera tanta suerte al tropezarme con la rama,y me reproche el no recordarlo, aunque claro tenia excusa.¿Quien puede recordar algo así cuando le persigue un oso?

Me levante del suelo(llevaba cinco minutos sentado intentando asimilar lo que había pasado) y me puse a andar.Un pensamiento invadía mi cabeza,¿que hace un oso en una isla? Nunca habría podido imaginar la respuesta...

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