Cavando...
Las luces artificiales de Jeeha, la aldea subterranea estaban apagandose, los excavadores, cuyo objetivo era expandir la aldea y buscar suministros estaban volviendo a casa.
Un chico de doce años jugaba en la pared que limitaba Jeeha con un taladro pequeño, al día siguiente este chico cumpliría trece años, tendría la edad suficiente para entrar en el cuerpo de excavadores.
No había nada que le interesara más, no tenía nadie con quien estar, no tenía amigos, tampoco le importaba no tenerlos, desde los siete años, desde que sus padres murieron en un terremoto, ha estado solo.
-Kamina, estás loco, como el jefe de la aldea te pille te va a encarcelar otra noche... - El chico oyó las voces de unos adolescentes discutiendo, por lo visto Kamina, el más rebelde de la aldea estaba planeando volver a hacer de las suyas.
-No seas cobarde, y si te vas a echar atras no me intentes detener! Ni tú ni nadie evitareis que salga de este agujero!- Los gritos de Kamina resonaron en los oidos del chico, que se volvió asustado al darse cuenta de la cercanía de las dos personas, a su vez, los dos adolescentes repararon en el chico.
-Mierda, encima un niño nos ha visto, nos va a delatar, Kamina, tienes que echarte atrás...- Uno de los jovenes estaba palido, y temblaba ligeramente, el otro, alto, con el pelo azul y crespo observaba al chico más joven con curiosidad - ¿Qué haces jugando aquí...? Las luces se apagarán ahora...-
El chico lo miró en silencio un poco y tragó saliva
-Chico, te estoy hablando a tí. ¿Cual es tu nombre?- -Simon...
Kamina asintió al escuchar la debil voz de Simon
-Dime, Simon...¿tienes padres esperandote en casa?
Simon solo negó cabizbajo
-Yo tampoco tengo a nadie esperandome en casa... pero sí en la superficie, mi padré fue allí , y yo pienso ir junto a el.-
Simon abrió mucho los ojos- ¿La superficie?¿Eso realmente existe?- -Pues claro que existe, cuando no era más que un crío mi padre me llevó allí... no hay limites visibles, ni hay un techo, la superficie es donde debo estar, esta aldea es demasiado pequeña para mi...-
Mientras Kamina hablaba, muchas imagenes pasaban por la cabeza de Simon, estaba atento, dudando de si creerle o no, y sorprendido, era la primera persona con la que hablaba en meses...
En solo dos segundos, la situación cambió. El suelo, las paredes y el techo comenzaron a temblar violentamente. -¡Es un terremoto! ¡Hay que correr al refugio!- El compañero de Kamina puso pies en polvorosa en dirección al pequeño refugio de Jeeha, donde la gente se ponía a salvo y rezaba porque el techo no les cayera encima.
Simon no se movió, se quedó quieto, con la vista perdida, abrazando con fuerza su taladro.
-¡Simon! ¿¡ Qué cojones haces!?, ¡tenemos que salir de aquí!-
Kamina agarró del brazo a Simon, pero este no reaccionó, Kamina se fijó en su cara...y en sus ojos vió miedo.
Kamina dudó un poco antes de darle unas palmaditas a Simon en la espalda y sentarse a su lado. -Me voy a quedar contigo, ya es tarde para correr al refugio.- Observó un poco más a Simon, estaba temblando, no solo porque el suelo y todo lo demáa temblaba, si no tambien por el pánico que se había apoderado de su cuerpo.
Del techo caían rocas de distinto tamaño, Kamina se levantó y se colocó enfrente de Simon, protegiendolo con su cuerpo de las posibles rocas que le fueran a caer.
Simon reaccionó un poco al ver eso y miró asustado a Kamina, este pusó una sonrisa alegre - Si no tienes a nadie que esté contigo y te proteja... estaré yo, serás mi hermano pequeño Simon. Puedes llamarme Aniki.
Simon se sorpendió al oir eso y susurró Aniki..., Kamina asintió con energía, y empezó a hablarle a Simon de la superficie de nuevo, de cuando en cuando soltaba un jadeo, o se le escapaba una mueca de dolor que asustaba a Simon, pues significaba que una roca le había golpeado, poco despues, los temblores pararon en seco y Kamina se irguió mirando alrededor, el terremoto ya había cesado.
Le tendió su mano a Simon - En la superficie, no hay techo que nos caiga encima, ¿Estás dispuesto a venir conmigo?
Simon sujetó su mano y se levantó asintiendo. - De acuerdo... Aniki...
Las luces artificiales de Jeeha, la aldea subterranea estaban apagandose, los excavadores, cuyo objetivo era expandir la aldea y buscar suministros estaban volviendo a casa.
Un chico de doce años jugaba en la pared que limitaba Jeeha con un taladro pequeño, al día siguiente este chico cumpliría trece años, tendría la edad suficiente para entrar en el cuerpo de excavadores.
No había nada que le interesara más, no tenía nadie con quien estar, no tenía amigos, tampoco le importaba no tenerlos, desde los siete años, desde que sus padres murieron en un terremoto, ha estado solo.
-Kamina, estás loco, como el jefe de la aldea te pille te va a encarcelar otra noche... - El chico oyó las voces de unos adolescentes discutiendo, por lo visto Kamina, el más rebelde de la aldea estaba planeando volver a hacer de las suyas.
-No seas cobarde, y si te vas a echar atras no me intentes detener! Ni tú ni nadie evitareis que salga de este agujero!- Los gritos de Kamina resonaron en los oidos del chico, que se volvió asustado al darse cuenta de la cercanía de las dos personas, a su vez, los dos adolescentes repararon en el chico.
-Mierda, encima un niño nos ha visto, nos va a delatar, Kamina, tienes que echarte atrás...- Uno de los jovenes estaba palido, y temblaba ligeramente, el otro, alto, con el pelo azul y crespo observaba al chico más joven con curiosidad - ¿Qué haces jugando aquí...? Las luces se apagarán ahora...-
El chico lo miró en silencio un poco y tragó saliva
-Chico, te estoy hablando a tí. ¿Cual es tu nombre?- -Simon...
Kamina asintió al escuchar la debil voz de Simon
-Dime, Simon...¿tienes padres esperandote en casa?
Simon solo negó cabizbajo
-Yo tampoco tengo a nadie esperandome en casa... pero sí en la superficie, mi padré fue allí , y yo pienso ir junto a el.-
Simon abrió mucho los ojos- ¿La superficie?¿Eso realmente existe?- -Pues claro que existe, cuando no era más que un crío mi padre me llevó allí... no hay limites visibles, ni hay un techo, la superficie es donde debo estar, esta aldea es demasiado pequeña para mi...-
Mientras Kamina hablaba, muchas imagenes pasaban por la cabeza de Simon, estaba atento, dudando de si creerle o no, y sorprendido, era la primera persona con la que hablaba en meses...
En solo dos segundos, la situación cambió. El suelo, las paredes y el techo comenzaron a temblar violentamente. -¡Es un terremoto! ¡Hay que correr al refugio!- El compañero de Kamina puso pies en polvorosa en dirección al pequeño refugio de Jeeha, donde la gente se ponía a salvo y rezaba porque el techo no les cayera encima.
Simon no se movió, se quedó quieto, con la vista perdida, abrazando con fuerza su taladro.
-¡Simon! ¿¡ Qué cojones haces!?, ¡tenemos que salir de aquí!-
Kamina agarró del brazo a Simon, pero este no reaccionó, Kamina se fijó en su cara...y en sus ojos vió miedo.
Kamina dudó un poco antes de darle unas palmaditas a Simon en la espalda y sentarse a su lado. -Me voy a quedar contigo, ya es tarde para correr al refugio.- Observó un poco más a Simon, estaba temblando, no solo porque el suelo y todo lo demáa temblaba, si no tambien por el pánico que se había apoderado de su cuerpo.
Del techo caían rocas de distinto tamaño, Kamina se levantó y se colocó enfrente de Simon, protegiendolo con su cuerpo de las posibles rocas que le fueran a caer.
Simon reaccionó un poco al ver eso y miró asustado a Kamina, este pusó una sonrisa alegre - Si no tienes a nadie que esté contigo y te proteja... estaré yo, serás mi hermano pequeño Simon. Puedes llamarme Aniki.
Simon se sorpendió al oir eso y susurró Aniki..., Kamina asintió con energía, y empezó a hablarle a Simon de la superficie de nuevo, de cuando en cuando soltaba un jadeo, o se le escapaba una mueca de dolor que asustaba a Simon, pues significaba que una roca le había golpeado, poco despues, los temblores pararon en seco y Kamina se irguió mirando alrededor, el terremoto ya había cesado.
Le tendió su mano a Simon - En la superficie, no hay techo que nos caiga encima, ¿Estás dispuesto a venir conmigo?
Simon sujetó su mano y se levantó asintiendo. - De acuerdo... Aniki...
Me parece entrañable la relación entre Kamina y Simon, estoy pensando en ver el anime. La historia está bien, cuela. Sigue así
ResponderEliminarMuchas gracias! realmente es muy bonita, fuerte y especial la relación que tienen Simon y Kamina, espero poder haceros sentir la esencia que sentí yo en el anime y al escribir este capitulo.
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